Agitación industrial para la fabricación de jabones

La agitación industrial es un proceso fundamental en la fabricación de jabones. Se utiliza para:

1. Mezclar los ingredientes:

  • Fase oleosa: aceites, grasas, mantecas.
  • Fase acuosa: agua, sosa cáustica (NaOH) o potasa cáustica (KOH).
  • Aditivos: fragancias, colorantes, conservantes.

La agitación crea un movimiento turbulento que facilita la homogeneización de las fases y la formación de una mezcla homogénea. Esto es crucial para obtener un jabón con las propiedades deseadas, como textura, color y aroma.

2. Acelerar la saponificación:

La saponificación es la reacción química entre las grasas y los álcalis que produce el jabón. La agitación aumenta la superficie de contacto entre las fases, lo que acelera la reacción y reduce el tiempo de producción.

3. Controlar la viscosidad:

La viscosidad del jabón depende de la temperatura, la concentración de los ingredientes y el tipo de agitación. La agitación permite controlar la viscosidad del jabón durante su fabricación, lo que es importante para obtener la textura deseada en el producto final.

4. Favorecer la incorporación de aire:

En algunos casos, se desea incorporar aire al jabón para obtener una textura más espumosa. La agitación con hélices puede ayudar a incorporar aire a la mezcla durante la fabricación.

El diseño del agitador debe tener en cuenta varios factores, como la viscosidad del jabón, la velocidad de agitación deseada, la cantidad de aire que se desea incorporar y el tamaño del tanque.

Materiales:

Los agitadores para la fabricación de jabones se suelen fabricar de acero inoxidable, un material resistente a la corrosión y a las altas temperaturas.

Consideraciones adicionales:

  • La velocidad de agitación debe ser controlada para evitar la formación de espuma excesiva. Esto puede evitarse en los agitadores de velocidad lenta con un segundo móvil cerca de la superficie que produzca el movimiento superficial suficiente para destruir la espuma. En general, conviene que sea un agitador aspirante, es decir, que lance el flujo hacia la superficie, para evitar la introducción de aire. Otro agitadores especiales para la rotura de espumas, giran muy lentamente con un móvil «barredor» de la espuma y lamiendo la superficie del líquido.
  • La agitación debe ser continua durante todo el proceso de fabricación para evitar la separación de las fases.
  • Es importante limpiar y desinfectar el agitador después de cada uso para evitar la contaminación del jabón.

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